Para quienes gusten de la literatura homoerótica. Príncipe cautivo

eddy82

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Hola quisiera me enviarán la 3ra parte del libro el príncipe cautivo
 

Bogota Colombia

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Por si desean... Pueden entrar el grupo podemos compartirmos literatura pero seria bue o sus comentarios que halla buena comunicación...
 

teresa

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disculpenmeeee pero no tengo whatsApp por fa me pueden enviar cositas a mi correo???? lo voy a agradecer tete"uccm.sld.cu
 

demons

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Mi nombre es Megan y tengo 25 años, me inicié a los 18 años y eso es lo
que quiero contarles. Quien me inició es mi papá, nada fuera de lo
normal. Les cuento un poco,... a esa edad yo estaba bastante excitada en
cuanto al sexo. Me masturbaba cada vez que nadie me miraba. A veces
tenía que irme al baño en medio de una reunión, o después de bajar de un
colectivo, lo que fuera, para hacerme una paja porque no aguantaba.

Ese verano salimos de vacaciones con mi familia a una zona de playas.
Nos gusta salir en carpa de vacaciones, nos llevamos colchones y
dormimos en el suelo de una carpa muy grande. Mi familia se compone de
mi mamá, mi papá y un hermano dos años más grande. Ese fue un verano
como cualquier otro, al llegar la noche siempre hace frío, asi que
dormíamos tapados con frazadas y bien acurrucados para darnos calor. Yo
siempre dormía en un extremo al lado de mi mamá y mi hermano en el otro
extremo al lado de mi papá. Pero esa noche vario el orden porque mi mamá
y mi papá tuvieron una discusión, así que mi hermano y yo terminamos en
el medio y mis padres a los extremos. Yo estaba al lado de mi papá esa
noche, y hacía un tremendo frío. Yo me había puesto solo una camiseta
para dormir asi que me pegué bien a mi papi, en posición de cucharas, o
sea, mi culito quedaba bien pegado a él, mi espalda contra su panza.

Cuando me acerqué a el, el me abrazó atrayéndome mas hacia a el. Yo
pensé inocentemente que era por cariño, para darme mas calor. Pero
empecé a notar que algo se endurecía, su pene había empezado a crecer
alcanzando una dimensión que yo no conocía. Me empecé a excitar y me
empecé a mover, frotándome contra ese glande que se me brindaba
generoso. Mi papá gimió y empezó a acariciarme los pechos, cosa que me
volvió literalmente loca. Me metí los dedos en mi rajita y me empecé a
masturbar con furia, pero mi papi me agarró la mano y metió sus dedos
expertos hasta hacerme alcanzar un orgasmo. Yo no se si estaba bien o
mal lo que hacíamos pero me volvía loca de excitación, me encantaba.

Cuando mi papi me sintió retorcer de placer en mi orgasmo, saco su pene
de su prisión y me penetró con fuerza. Yo estaba tan mojada y tan
dilatada que no sentí ningún dolor. Solo sorpresa, me sentía totalmente
llena con ese pene tan grande adentro mío. Mi papá me agarró por detrás
de la cintura, me susurró que no hiciera ruido, y se empezó a mover
hacia adelante y hacia atrás con cautela, mi hermano y mi mamá estaban
al lado nuestro plácidamente dormidos. De pronto no se pudo contener y
se movió con mayor velocidad a la vez que me iba llenando de una leche
cálida y abundante.

Después se desplazó por la cama, se metió entre mis piernas y lamió toda
la leche que se derramaba entre ellas, y de a poco fue besándome en mi
conejito, metiendo la lengua hábilmente en mi agujerito, hasta hacerme
llegar a otro orgasmo que casi me aullar de placer. Debo decir que tuve
que morderme la mano para no gritar. Para devolverle el favor hice lo
mismo y empecé a lamer su pene para limpiarlo de toda la leche que allí
quedaba. Para mi sorpresa este empezó a crecer en mi boca mientras yo lo
limpiaba, y mi papá me empujaba la cabeza hacia abajo para que yo
siguiera. Nunca lo había hecho pero enseguida me di cuenta de que iba
aquello, me empecé a excitar, mi papá movía su pene en mi boca como si
fuera una concha, y yo lo lamía metiéndolo y sacándolo de mi boca hasta
que se empezó a correr, y yo me lo bebí todo, para que no quedara ningún
rastro de nuestras fechorías.

Puse otra vez la cabeza sobre la almohada y papá me dio un beso muy
largo, de buenas noches, de agradecimiento, no se. Cuando me di vuelta,
vi que mi hermano estaba despierto y me miraba. Su mirada me dio miedo,
era una mirada de que había visto todo. Sin decirme nada bajó la sábana
hasta la altura de su pecho y me mostró la paja que se estaba haciendo
en mi honor. Sin decir me di vuelta y le ofrecí mi conchita, que todavía
estaba húmeda. El me penetró con suavidad, y se empezó a mover despacio,
no hay que olvidar que mi madre estaba al lado de el. Me empezó a besar
el cuello y me excitaba mas, empecé a moverme yo tambien, y mientras
sentía que me llegaba otro orgasmo, sentí como los chorros de esperma de
mi hermano me inundaban. Y asi nos dormimos, abrazados como dos buenos
hermanos. Demás está decir que aunque mis padres se levantaron temprano
para aprovechar el día, nosotros mi hermano y yo nos quedamos en la
tienda, tratando de recuperar tanto tiempo perdido.
muy buena
 
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